Hay una frase que me gusta especialmente: «Si eres uno más, acabarás siendo uno menos».
FORMACIÓN EN TU EMPRESA
PARA EQUIPOS DE VENTA
Ser diferente no basta
La diferencia solo tiene valor comercial cuando el cliente la entiende y comprende qué le aporta.
Ser diferente y no saber explicarlo es mucho más habitual de lo que podríamos pensar.
Te voy a hablar de un dato oficial del INE, el Instituto Nacional de Estadística. Un dato de España, no de Estados Unidos ni de una universidad de no sé dónde.
Cogieron las empresas nacidas en 2018 y fueron viendo cuántas seguían existiendo año tras año.
Al cabo del primer año quedaban el 76,9 %.
Después del segundo, el 63,5 %.
Del tercero, el 55,3 %.
Del cuarto, el 47,5 %.
Y cinco años después solo seguía existiendo el 41,9 %.
En números redondos, casi 6 de cada 10 empresas no llegan al quinto año.
El dato no nos dice por qué desaparecieron. Y no voy a decirte que las que sobreviven lo hacen porque sean diferentes.
Pero sí quiero hablarte de algo que veo continuamente en empresas que llevan muchos años compitiendo.
Hacen cosas diferentes. Tienen productos diferentes. Aportan un valor que otras empresas no aportan.
El problema es que una cosa es que la empresa sea diferente, que el equipo conozca perfectamente el producto y sepa por qué es bueno… y otra muy distinta es conseguir que el cliente perciba esa diferencia y entienda por qué debería importarle.
Entre una cosa y otra hay un trecho enorme.
Y hay una idea todavía más incómoda: si el cliente no percibe el valor añadido, comercialmente es como si no existiera.
Entonces toca competir con esfuerzo, tesón, precio, horas y cierta incertidumbre.
La alternativa es trabajar para que el equipo sea capaz de trasladar ese valor al cliente: que sepa dónde buscarlo, cómo descubrir qué le importa, cómo explicárselo y cómo conducir una conversación comercial para que pueda apreciarlo.
Y ahí el asunto cambia.
Muchas empresas que ya han superado esos primeros años han llegado hasta aquí a base de esfuerzo, intuición, prueba y error y una enorme capacidad para sacar las cosas adelante. Y ha funcionado.
Pero lo que nos ha traído hasta aquí no siempre es suficiente para llevarnos hasta donde queremos llegar.
Podemos seguir confiando en el esfuerzo y en que cada persona del equipo venda como ha aprendido a hacerlo… o podemos parar un momento, mirar cómo estamos vendiendo y construir una forma de hacerlo mejor.
Porque hay situaciones que encuentro una y otra vez en empresas perfectamente sanas, con buenos productos y buenos profesionales:
- Cada vendedor cuenta la película a su manera. Y, en ocasiones, el cliente puede llegar a preguntarse si todos trabajan para la misma empresa.
- Técnicos magníficos que conocen el producto al detalle, pero olvidan que el cliente no compra el producto: compra lo que ese producto le permite resolver, evitar o conseguir.
- Reuniones comerciales sin un objetivo claro. Se habla, se explica, se envía información… y el proceso termina alargándose, a veces sine die.
- Presupuestos que se preparan simplemente porque alguien los ha pedido, sin haber descubierto antes qué problema hay realmente detrás. Después tocará perseguirlos durante meses y dejar que algunos acaben viviendo permanentemente en la habitación «Oportunidades» del CRM.
- Clientes que terminan comparando únicamente precios, porque no hemos conseguido darles otros criterios con los que comparar.
- Demasiado tiempo dedicado a clientes y oportunidades que no merecen ese esfuerzo, mientras faltan tiempo y foco para buscar otras mejores.
- Empresas que saben que son diferentes, pero cuyo equipo tiene dificultades para explicar por qué deberían comprarles precisamente a ellos.
- Poca captación de clientes nuevos, no necesariamente porque el equipo no sepa prospectar, sino porque le cuesta despertar suficiente interés como para iniciar una conversación.
- La creencia de que todo se decide con una hoja de cálculo, cuando las decisiones las toman personas con emociones, miedos, prioridades y formas diferentes de percibir el riesgo.
- Aceptar demasiado pronto lo primero que dice el cliente, sin profundizar hasta llegar al verdadero problema. Y normalmente es ahí abajo donde empieza la buena venta.
Nada de esto significa que el equipo no sepa vender. De hecho, probablemente lleva años haciéndolo y ha conseguido buenos resultados.
Significa que muchas de las cosas que hace las ha aprendido por experiencia, intuición, observando a otros y resolviendo las situaciones según iban apareciendo.
El siguiente paso es convertir todo ese conocimiento disperso en una forma de vender más consciente, más estructurada y compartida.
Saber qué hacemos. Saber por qué lo hacemos. Y tener la capacidad de analizarlo, corregirlo y seguir mejorando.
Eso es precisamente lo que vamos a trabajar.
PARA QUIÉN
Un taller para convertir la diferencia en valor para el cliente
Taller práctico de ventas B2B para ayudar a equipos comerciales y técnicos a convertir aquello que hace diferente a su empresa en valor que el cliente pueda entender, apreciar y comprar.
Trabajamos sobre sus propios productos, clientes y situaciones para transformar el valor diferencial de la empresa en argumentos comerciales, herramientas y un método compartido que el equipo pueda aplicar y seguir mejorando.
No está pensado para un sector concreto.
Puede tener sentido en una empresa industrial, de maquinaria, instalaciones o mantenimiento. Pero también en construcción, servicios a empresas, software, informática, distribución, alimentación y bebidas, suplementación y farmacia o incluso en puntos de venta donde existe un valor añadido que hay que saber trasladar.
No es tanto una cuestión de sector.
Es una cuestión de tipo de venta.
Está dirigido a comerciales, técnicos comerciales, ingenieros, responsables de proyecto, preventa, especialistas de producto y, en general, personas que intervienen en una venta en la que hay que explicar, preguntar, diagnosticar, generar confianza y ayudar al cliente a decidir.
QUÉ DEBERÍA CAMBIAR
¿Qué me gustaría que cambiara después?
No voy a prometerte que dos jornadas de formación vayan a aumentar automáticamente las ventas.
Ojalá fuera tan sencillo.
Sí podemos trabajar para que el equipo tenga mejores herramientas para conseguirlo.
- Saber qué hacer y por qué hacerlo.
- Que no apliquen técnicas porque alguien dijo que funcionaban, sino que comprendan qué pretenden conseguir en cada momento.
- Tener un proceso comercial definido y compartido.
- Una forma común de vender que permita a cada persona conservar su estilo, pero no tener que inventarse el proceso cada mañana.
- Preparar mejor las conversaciones comerciales.
- Saber para qué se reúnen, qué necesitan descubrir y qué debería suceder después.
- Depender menos de la improvisación y poder seguir mejorando.
- Cuando sabemos qué hacemos y por qué lo hacemos, podemos analizar qué ha sucedido, corregirlo y hacerlo mejor la próxima vez.
Porque el objetivo final no es conocer más técnicas comerciales.
Es vender más y vender mejor.
CÓMO SE PREPARA
La formación empieza antes de entrar en la sala
No creo demasiado en eso de coger una presentación que ha funcionado en otra empresa, cambiar el logotipo de la portada y llamarlo «formación personalizada».
Antes de las jornadas tendremos una reunión con Dirección, Dirección Comercial o la persona responsable del negocio.
Quiero entender qué vendéis, a quién, cómo es vuestro proceso comercial, dónde aparecen las dificultades, cómo trabaja actualmente el equipo y qué os gustaría conseguir con la formación.
A partir de ahí preparo el taller.
Adapto el contenido, los ejemplos y las situaciones sobre las que vamos a trabajar.
No voy a llevaros mis casos para que los resolváis. Vamos a trabajar sobre vuestra realidad comercial.
Porque una cosa es explicar cómo debería desarrollarse una reunión de descubrimiento.
Y otra muy distinta es decir:
«Vale. Este es vuestro cliente. Esta es la situación. ¿Qué haríais vosotros? ¿Qué preguntaríais? ¿Qué os falta por saber? ¿Presentaríais ya una propuesta? ¿Por qué?»
Ahí es donde la teoría aterriza.
Y ahí es donde, en mi experiencia, comienza una parte muy importante del aprendizaje.
EN PALABRAS DE UN CLIENTECuando contraté a Santiago para impartir una formación de liderazgo en mi empresa no tenía duda de que él nos daría una muy buena formación.
Pero esta es de las veces que la realidad supera las expectativas.
Me encantó la preparación de la formación, hablamos sobre lo que me gustaría conseguir y las peculiaridades de las personas que iban a recibir la formación.
Hablamos de hacerla lo más práctica posible, con situaciones reales en nuestro trabajo y antes de la formación confeccionó una lista de casos prácticos de nuestros problemas en nuestro trabajo relacionados con la formación en base a las preocupaciones que nosotros le transferimos.
Todo esto fue antes de la formación, pero tengo claro que es el elemento diferenciador de Santiago.
Santiago no solo nos explico conceptos teóricos, sino que una vez explicados "bajó al barro" de nuestro día a día y nos ayudó a que encontráramos las mejores soluciones a cada uno de los problemas.
Se me ocurren pocas cosas que encajen tan bien en "formación a medida del cliente" como la formación que nos impartió.
Santiago no va con su presentación, se pone a hablar y cuando termina se va. Santiago interactua todo el tiempo con nosotros, nos retó a buscar a nosotros las soluciones y nos corrigió en los errores, y todo enfocado en lo que a nosotros nos interesaba, y con casos reales de nuestra empresa, no con ejemplos preparados e idílicos.
Además Santiago no es de los que se enrollla o busca acrecentar su ego, es como un buen cirujano, te indica los puntos claves y no se enrolla innecesariamente para rellenar tiempo.
Santiago es caballo ganador. Una apuesta segura.
Aitor GrajalEDC/eCRF Specialist · Ingeniero de software para investigación clínicaRecomendación publicada en el perfil de LinkedIn de Santiago Torre.
ESTRUCTURA DEL TALLER
Hay una estructura. No un temario cerrado.
No todas las empresas necesitan dedicar el mismo tiempo a las mismas cosas.
Estos son los grandes ámbitos sobre los que trabajaremos. El peso de cada uno dependerá de vuestra situación y de lo que detectemos durante la preparación previa.
- 01
1. Actitud y comportamiento ante la venta
Nuestra forma de vender empieza mucho antes de sentarnos delante del cliente.Trabajaremos cómo afrontamos la actividad comercial y algunas de las creencias que condicionan lo que hacemos —o dejamos de hacer— cuando vendemos.
- 02
2. Cómo decidimos cuando compramos
Las empresas compran, pero quienes deciden son personas.Entender cómo tomamos decisiones, qué papel juegan las emociones y por qué personas diferentes reaccionan de manera diferente nos ayuda a comunicarnos mejor y a influir sin presionar.
- 03
3. De lo que hacemos bien al valor para el cliente
Ser buenos en algo no garantiza que el cliente se dé cuenta.Trabajaremos cómo identificar aquello que realmente nos diferencia y, sobre todo, cómo conseguir que el cliente entienda qué significa esa diferencia para él.
- 04
4. Elegir dónde merece la pena vender
No todas las oportunidades merecen el mismo esfuerzo.Se trata de saber dónde nuestras fortalezas pueden tener más valor y dirigir allí tiempo, energía y recursos comerciales.
- 05
5. Conseguir y preparar la primera conversación
Antes de vender hay que conseguir que alguien quiera hablar con nosotros.Trabajaremos cómo despertar interés y cómo llegar a esa primera conversación sabiendo qué queremos conseguir de ella.
- 06
6. La conversación de descubrimiento
Una buena venta comienza entendiendo antes de explicar.Aprenderemos a conversar para descubrir qué está sucediendo realmente, qué preocupa al cliente y dónde podemos aportar un valor que quizá ni siquiera él había identificado todavía.
- 07
7. De la oportunidad a la propuesta
No toda conversación debería terminar en una propuesta.Trabajaremos cómo hacer avanzar una oportunidad hasta conseguir que la propuesta sea la consecuencia lógica de lo hablado anteriormente.
- 08
8. Objeciones, seguimiento y avance comercial
Que el cliente no diga que sí a la primera forma parte de la venta.Trabajaremos cómo entender qué hay detrás de sus dudas, cómo mantener viva una oportunidad y cómo seguir presentes cuando todavía no es el momento de comprar.
QUÉ HACE DIFERENTE AL TALLER
Vendrán a trabajar, no a escuchar
- Trabajamos sobre vuestra realidad.
- Utilizaremos casos, situaciones y ejemplos de vuestra actividad y vuestro sector, no casos genéricos.
- El equipo construye, no solo escucha.
- Vendrán a trabajar, pensar, discutir y construir sus propias respuestas. No es una conferencia ni una sucesión de diapositivas. Es un taller.
- Trabajamos un proceso, no técnicas aisladas.
- La venta se entiende como un todo. Cada paso condiciona al siguiente y el equipo adquiere una visión global de cómo avanzar con un cliente.
- Entenderán qué hacer y por qué hacerlo.
- No buscamos que memoricen recetas. Queremos que comprendan la lógica que hay detrás para que puedan adaptarla, analizar lo que ocurre y seguir mejorando después.
EN PALABRAS DE UN CLIENTEDos programas de formación y coaching con Santiago Torre me han hecho ver que esta formación ha sido el dinero mejor invertido en muchos años. Primero de forma individual y luego trasladado a todo el grupo comercial de la empresa hemos aprendido y (muy importante ENTRENADO) lo que ya sabíamos pero mejorado, depurado, puesto en orden y creando un método sobre ello. Hemos visto potenciadas nuestras capacidades tanto individualmente como a nivel de equipo.
LA FUERZA ESTA DENTRO DE NOSOTROS. Santiago Torre Escudero nos ha ayudado a encontrarla.
Santiago: si fueras pequeño y verde serias nuestro maestro Yoda
Ibón RivasDirector Comercial · Kolbi ElectrónicaRecomendación publicada en el perfil de LinkedIn de Santiago Torre.
PREGUNTAS FRECUENTES
Algunas preguntas que conviene resolver antes de hablar
¿Nuestros técnicos tienen que convertirse en vendedores?
No.
Y no quiero que lo hagan.
Un técnico aporta precisamente el conocimiento y credibilidad que tiene por ser técnico. Lo que trabajaremos es cómo utilizar mejor ese conocimiento cuando participa en una relación comercial.
Nuestro equipo tiene mucha experiencia. ¿Tiene sentido igualmente?
Probablemente sea incluso más interesante.
Habrá muchas cosas que ya sepan y hagan bien. Eso nos permite trabajar sobre experiencia real: ordenar, contrastar, cuestionar algunas rutinas y construir una metodología más consciente y compartida.
No se trata de empezar de cero.
Nuestro producto es muy técnico. ¿Cómo puedes preparar la formación si no conoces nuestro sector?
No voy a conocer vuestro producto mejor que vosotros.
Ni lo pretendo.
Mi trabajo consiste en entender suficientemente vuestro negocio para ayudaros a trasladar ese conocimiento a una conversación comercial.
Por eso existe la reunión previa. Y por eso trabajaremos con vosotros, no con un caso de una empresa ficticia que fabrica tornillos.
¿Es una formación teórica o práctica?
Necesitamos teoría para comprender por qué suceden determinadas cosas.
Pero la teoría es el punto de partida.
Después hay que aterrizarla a vuestra realidad, pensar, discutir, tomar decisiones, trabajar situaciones y construir respuestas.
Por eso prefiero llamarlo taller.
¿Trabajaremos con casos reales?
Siempre que sea posible, sí.
Productos, clientes, reuniones, oportunidades, objeciones y situaciones de vuestra actividad.
Cuanto más real sea el material sobre el que trabajemos, más útil será lo que salga de la sala.
En nuestra empresa tenemos equipos que venden cosas muy diferentes. ¿Puede funcionar?
Puede funcionar, pero será una de las cosas que tendremos que analizar previamente.
Seguramente habrá una parte del proceso comercial que sea común y otras cuestiones que necesiten ejemplos, ejercicios o enfoques diferentes.
Precisamente para eso personalizamos.
¿Puede hacerse en una sola jornada?
Sí, cuando queremos trabajar de forma intensiva uno o, como máximo, dos aspectos concretos.
Lo que no recomiendo es intentar comprimir todo el proceso que aparece en esta página en una sola jornada.
Se puede explicar.
Pero explicar no es trabajar.
¿Y si queremos profundizar mucho más?
Entonces podemos convertirlo en un programa de desarrollo.
Varias jornadas separadas en el tiempo permiten profundizar, practicar más, poner cosas en marcha entre sesiones, revisar qué ha sucedido y seguir trabajando sobre la realidad que vaya apareciendo.
¿Cuánto cuesta?
Depende del formato que necesitemos, del número de jornadas y de la preparación que requiera el proyecto.
Por eso prefiero que antes hablemos. Si considero que puedo ayudarte, después te prepararé una propuesta concreta.
Eso sí, ya te anticipo que si no estoy seguro de que puedas recuperar varias veces lo invertido en el taller de forma rápida, ni te lo plantearé.
¿Es bonificable por FUNDAE?
Sí, es susceptible de ser bonificada total o parcialmente por FUNDAE. Te ayudaremos a que lo hagas si lo deseas.
FORMATOS
Dos jornadas es el formato estándar. Pero no es la única posibilidad.
La propuesta principal sobre la que está construida esta página son dos jornadas consecutivas de trabajo, con preparación y personalización previa.
Dos jornadas permiten recorrer el proceso comercial completo sin limitarnos a explicarlo y disponer de tiempo para trabajar sobre vuestra realidad.
Es el formato que recomendaría cuando queremos dar al equipo una visión global y construir una forma más estructurada y compartida de vender.
FORMATO CONCENTRADO — UNA JORNADA
Para trabajar específicamente uno o, como máximo, dos aspectos de su proceso comercial.
Puede tener sentido para empresas que realizan formación comercial habitualmente y quieren trabajar de forma concreta, por ejemplo, prospección, reuniones de descubrimiento, propuesta de valor, objeciones o seguimiento.
No intentaremos meter todo en seis u ocho horas.
Elegiremos dónde queremos mejorar y trabajaremos sobre ello.
FORMATO ESTÁNDAR — DOS JORNADAS CONSECUTIVAS
Recorremos el proceso completo y trabajamos sobre el caso particular de la empresa para que el equipo salga con una visión global, argumentos, herramientas y una metodología que pueda empezar a utilizar desde el día siguiente.
PROGRAMA DE DESARROLLO — VARIAS JORNADAS
Cuando buscamos una transformación más profunda, podemos desarrollar un programa durante varias semanas o meses.
Esto permite ampliar los talleres, practicar más, trabajar nuevos casos según vayan apareciendo y realizar seguimiento entre sesiones para ver qué se está poniendo en marcha y qué necesitamos corregir.
LA EXPERIENCIA DE LOS CLIENTES
Lo dicen quienes ya han trabajado conmigo
TESTIMONIO DE CLIENTE«Me ha sorprendido cómo te hace pensar y replantearte las formas de proceder de una manera amena.»
Miguel Ángel CasaresDirector Comercial · MesinaExtracto de su recomendación en el perfil de LinkedIn de Santiago Torre.
TESTIMONIO DE CLIENTE«Ha sido de las mejores formaciones que he recibido en muchísimos años. La cercanía de Santiago, cómo prepara la formación enfocada en el ámbito de tu sector y en las inquietudes que tengas tú o tu equipo.»
Mario VidalDirector Comercial · SUMURCA Suministros IndustrialesExtracto de su recomendación en el perfil de LinkedIn de Santiago Torre.
TESTIMONIO DE CLIENTE«Consigue motivarlos a implementar nuevas formas de actuación, mejorar sus argumentarios y comprometerse a cambiar algunas rutinas.»
José Luis Otero PiñeiroDirector General · Corpoben Corporación CosméticaExtracto de su recomendación en el perfil de LinkedIn de Santiago Torre.
HABLEMOS
Hablemos de una formación de este estilo para tu empresa
No sé todavía cómo debería ser vuestra formación.
Y prefiero no saberlo hasta que hablemos.
Cuéntame qué vendéis, cómo está organizado el equipo, qué dificultades encontráis, qué habéis trabajado hasta ahora y qué os gustaría mejorar.
Yo te contaré cómo lo enfocaría.
Y entre los dos veremos si tiene sentido seguir hablando.
Reserva día y hora para que hablemos unos minutos